Pocahontas - Barbaros
En esta escena, el codicioso Radcliff aprobecha la confusión para poner a los soldados en contra de los indios salvajes. Todos se preparan para la batalla, unos por defender sus tierras, los otros por invadirlas.
El Príncipe de Egipto - Con los grandes juegas
En esta secuencia, Moisés pide a su hermano adoptivo Ramsés que deje ir a su pueblo. Demuestra que su Dios es real, haciendo que su bastón se convierta en una serpiente (justo antes del video). Los acólitos egipcios utilizan trucos para generar una fe que no lleva a ninguna parte salvo a su propia adoración como sacerdotes de los dioses egipcios. En el video una reflexión al aparecer la sompra de la serpiente de Moisés comiéndose las dos serpientes de los clérigos.
El Rey León - Preparaos
Scar ambiciona el trono de Mufasa y promete a las hienas que les dará privilegios en la llanura si lo apoyan y colaboran con él. Todo el mundo sabe como termina esta película ¿no?
El Libro de la Selva - Confia en mi
Kaa hipnotiza a Mowgli para comérselo después.
Un video-consejo para mis allegados...
El Príncipe de Egipto - La mirada celestial
El sólo hilo de un gran tapíz
aunque brille de verdad,
si no está tejido, no conoces
su finalidad.
Y la piedra que en la cima está
de la gran montaña no es
ni será más importante
que las piedras que hay
al pie.
Si quieres saber si es de algún valor
tu vida y tu ser,
con tus ojos de hombre no los verás;
simpre debes mirar
con la mirada celestial.
Un lago de oro en la arena no es
mejor que un manantial
y para la oveja, su pastor
a un rey se puede comparar.
Y si un hombre pierde su poder,
¿pierde, acaso, su valor?
o tal vez vive un nuevo
y más puro renacer.
¿Y cómo valoras a un ser cabal
por lo que tiene o dá?
Nadie puede medir lo que el valdrá.
Respuestas habrá;
respuestas tendrás al intentar
ver con la mirada celestial.
Vivir compartiendo con ilusión
tu gozo y tu amor
le dá a lo que tienes
su auténtico valor.
No hay vida que pueda escapar aún
de los vientos del azar.
Tus pasos tan inseguros son,
pero al fin podrás danzar,
¡pero al fin podrás danzar!
¿Y cómo juzgar lo que un hombre es
por lo que construyó?
Con tus ojos de hombre no lo verás.
El señor dirá
debes mirar, debes mirar
con la mirada celestial.
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